Los Aretes en la Historia

Lunes, 15 Septiembre   

En nuestros tiempos, los aretes se han vuelto a poner de moda, no con la connotación
que los marineros les atribuían en la antigüedad, pero si como adorno, ornamento o
fetiche.

Incluso en algunos lugares de Africa se llevan también en la nariz, en la piel del
pecho, en el ombligo y, según las tribus, pueden medir hasta los 10 y 20 centímetros.
Existen agrupaciones tribales, como la de las Mujeres Jirafas, donde para alargarse el
cuello, desde temprana edad las féminas se van colocando aros, uno encima del otro,
hasta que el cuello alcanza un largo de 30 centímetros y más, lo cual a veces hace
insostenible la cabeza.

No obstante, las mujeres jirafas soportan este sacrificio en aras de la belleza, pues
un cuello largo es sinónimo de hermosura suprema entre los hombres.
Nada, que entre aros y aretes está la cosa, aunque en busca de belleza se tengan que
sufrir laceraciones e incomodidades.